A partir de los 25 años de antigüedad desde su fabricación una moto ya es considerada como clásica y tomar un seguro sobre este tipo de vehículos tiene sus condiciones especiales que es necesario conocer para no cometer errores y estar cubierto ante eventualidades.
El hecho de poseer una moto clásica genera a su dueño ventajas sustanciosas ya que por ejemplo no debe pagar el impuesto por circulación y puede beneficiarse con otros descuentos por parte de las compañías aseguradoras que proponen distintas pólizas en su mayoría con coberturas mínimas a precios asequibles.
Las aseguradoras consideran a este tipo de motos clásicas como un vehículo de uso ocasional y un pasatiempo para su propietario con un tránsito limitado a presentarse en exposiciones o competiciones pero no como el habitual para movilizarse.
Sin embargo, a pesar que el coste del seguro puede ser bajo las aseguradoras ponen varios límites antes de la contratación de la póliza como ciertas limitaciones a la cantidad de kilómetros máximos que su propietario puede hacer con el vehículo
Por lo general, esta limitación es de uno cinco mil kilómetros por año y si se sobrepasa este límite el propietario debe pagar el exceso, por ello el asegurado debe también demostrar que posee un vehículo principal y que no puede ser importado tanto se trate de otra moto o de un coche.
Asimismo, es recomendable tener en cuenta que los seguros baratos para motos clásicas suelen ofrecer en general servicios sumamente limitados si se comparan con los seguros tradicionales para vehículos más nuevos, siendo por lo tanto las coberturas muy reducidas.
Además, si el propietario de una moto clásica desea poseer una cobertura más amplia porque se trata de un vehículo de alto valor económico deberá contratarlas por separado y allí los precios ya se incrementan de forma importante.










